En la foto, Dan Erlewine junto a Lito Benito
en NAMM SHOW 2005
Santiago, 17 de mayo de 2006
Lito Benito: Nuevos Sonidos
desde Sud América.

Cuando los guitarristas Norteamericanos piensan en música Sudamericana, usualmente la asocian con Charlie Byrd, Antonio Carlos Jobim, y con la música de Bossa Nova que ellos ayudaron a introducir en el mundo. Si somos fans del mundo de la música, probablemente conozcamos a Milton Nascimento, Joao Gilberto o quizá los tangos de Astor Piazzola.


Si específicamente estamos interesados en guitarras, vendrán a nuestra memoria algunos diseños de instrumentos Giannini de los años ’60. Y además todos sabemos de la fascinación por las maderas sudamericanas para la construcción de instrumentos musicales, especialmente Palo Rosa de Brasil (Brazilian Rosewood).
Lito Benito intenta expandir nuestros horizontes poniendo guitarras chilenas y maderas indígenas en nuestras conciencias (y en nuestros hombros). Y si un pequeño sabor a música chilena viene con ellas, tanto mejor.
Benito, el hombre tras Benito Guitars, fue un integrante del grupo Los Escombros en los años ’70, y luego trabajó como músico en Alemania. Jorge Rosenblut, el manager del grupo, consiguió una Les Paul para él ayudado por Elvin Bishop.
“Cuando tuve la guitarra, inmediatamente la desarmé íntegramente… qué locura,” dice. Esta curiosidad condujo a Benito a España con el fin de estudiar teoría y técnicas de construcción de guitarras clásicas.
En ese país trabajó en reparaciones y joyería, y finalmente llegó a USA.
Mientras trabajaba para Taylor Guitars, Benito sacó provecho de la política de la compañía de permitir a los empleados construir por ellos mismos una guitarra al año, estrategia diseñada para expandir el conocimiento global de cada empleado en el proceso de la costrucción. Lito llevó su madera a casa en vez de procesarla en la fábrica con la ayuda de los correspondientes especialistas de las diferentes áreas. Bob Taylor se impresionó con el resultado, y Benito llegó a ser manager de Ensamblaje Final de Taylor Guitars. En ’97 Benito viajó a México, trabajando en el taller donde se elaboran partes y piezas para las guitarras Taylor. Él también construyó maquinaria de lutería para Dell’Arte Instruments.
Ese tiempo en México fue, como él dice, “como una universidad.”
En 2001, Benito vuelve a Chile y se reune con Jorge Rosenblut, quien lo ayuda a establecer la fábrica, donde se construye la maquinaria y posteriormente las guitarras Benito.
La relativa aislación de Chile creó diferentes desafíos para los artesanos de Guitarras Benito. Entre las montañas y el mar, en un país donde no existe una infraestructura para alguien como un lutier, Lito estuvo obligado a desarrollar maquinaria, herramientas y técnicas partiendo de cero, utilizando su experiencia obtenida en USA y México.
La promoción comercial de las guitarras en Chile también resultó ser un desafío.
El gran descubrimiento, sin embargo, fue el Alerce Fitzroya Cupresoides, que crece en los bosques del sur de Chile.
Densamente poblado en los últimos siglos, el Alerce, protegido desde 1976, fue vastamente utilizado como material de construcción, valorizado por sus características hidrófugas.
Esta madera proviene de árboles de 3,000 a 4,000 años – producto de un lento crecimiento sumado a impactos geológicos en su entorno, actividad volcánica, lluvia constante y fuertes vientos provenientes del mar.
Una Gibson ES-335 con tapa de Alerce llegó al taller de Benito para un set-up y reparación.
Sorprendido por la respuesta de la tapa y el timbre de la guitarra, acústica y eléctrica, Lito comenzó a trabajar con Alerce en sus diseños. Comenzó la experimentación, y el Alerce, a pesar de que posee un promedio de dureza-peso similar al Abeto, es muy diferente. Su mayor flexibilidad requiere de un diseño y material de refuerzos especiales y Lito últimamente decidió usar Hemlock, el cual es más duro y denso que el Abeto. Los pegamentos normalmente usados en lutería no son adecuados para trabajar con Alerce debido a su alta resistencia a la humedad.
Y lo más importante, la respuesta de frecuencias es igual y mejor al Abeto sobrepasándolo en casi todo su rango, y el diseño de los refuerzos tuvo que ser ajustado para maximizar todas las posibilidades de sonido.
Tan intrigante como el nuevo sonido encontrado en este nuevo diseño de guitarras, el Alerce es un recurso finito.
Benito ha viajado por el mundo con su Les Paul y su Marshall, y redefinió el sonido de la guitarra acústica con sus modelos en Alerce.
En una industria donde las máquinas computarizadas dominan, Benito Guitars promete una vuelta a los valores de construcción tradicionales, ayudado por la milenaria calidad sonora del Alerce.

artículo publicado en Vintague Guitar
abril del 2005

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