Si específicamente estamos interesados en guitarras, vendrán
a nuestra memoria algunos diseños de instrumentos Giannini
de los años ’60. Y además todos sabemos de la
fascinación por las maderas sudamericanas para la construcción
de instrumentos musicales, especialmente Palo Rosa de Brasil (Brazilian
Rosewood).
Lito Benito intenta expandir nuestros horizontes poniendo guitarras
chilenas y maderas indígenas en nuestras conciencias (y en
nuestros hombros). Y si un pequeño sabor a música
chilena viene con ellas, tanto mejor.
Benito, el hombre tras Benito Guitars, fue un integrante del grupo
Los Escombros en los años ’70, y luego trabajó
como músico en Alemania. Jorge Rosenblut, el manager del
grupo, consiguió una Les Paul para él ayudado por
Elvin Bishop.
“Cuando tuve la guitarra, inmediatamente la desarmé
íntegramente… qué locura,” dice. Esta
curiosidad condujo a Benito a España con el fin de estudiar
teoría y técnicas de construcción de guitarras
clásicas.
En ese país trabajó en reparaciones y joyería,
y finalmente llegó a USA.
Mientras trabajaba para Taylor Guitars, Benito sacó provecho
de la política de la compañía de permitir a
los empleados construir por ellos mismos una guitarra al año,
estrategia diseñada para expandir el conocimiento global
de cada empleado en el proceso de la costrucción. Lito llevó
su madera a casa en vez de procesarla en la fábrica con la
ayuda de los correspondientes especialistas de las diferentes áreas.
Bob Taylor se impresionó con el resultado, y Benito llegó
a ser manager de Ensamblaje Final de Taylor Guitars. En ’97
Benito viajó a México, trabajando en el taller donde
se elaboran partes y piezas para las guitarras Taylor. Él
también construyó maquinaria de lutería para
Dell’Arte Instruments.
Ese tiempo en México fue, como él dice, “como
una universidad.”
En 2001, Benito vuelve a Chile y se reune con Jorge Rosenblut, quien
lo ayuda a establecer la fábrica, donde se construye la maquinaria
y posteriormente las guitarras Benito.
La relativa aislación de Chile creó diferentes desafíos
para los artesanos de Guitarras Benito. Entre las montañas
y el mar, en un país donde no existe una infraestructura
para alguien como un lutier, Lito estuvo obligado a desarrollar
maquinaria, herramientas y técnicas partiendo de cero, utilizando
su experiencia obtenida en USA y México.
La promoción comercial de las guitarras en Chile también
resultó ser un desafío.
El gran descubrimiento, sin embargo, fue el Alerce Fitzroya Cupresoides,
que crece en los bosques del sur de Chile.
Densamente poblado en los últimos siglos, el Alerce, protegido
desde 1976, fue vastamente utilizado como material de construcción,
valorizado por sus características hidrófugas.
Esta madera proviene de árboles de 3,000 a 4,000 años
– producto de un lento crecimiento sumado a impactos geológicos
en su entorno, actividad volcánica, lluvia constante y fuertes
vientos provenientes del mar.
Una Gibson ES-335 con tapa de Alerce llegó al taller de Benito
para un set-up y reparación.
Sorprendido por la respuesta de la tapa y el timbre de la guitarra,
acústica y eléctrica, Lito comenzó a trabajar
con Alerce en sus diseños. Comenzó la experimentación,
y el Alerce, a pesar de que posee un promedio de dureza-peso similar
al Abeto, es muy diferente. Su mayor flexibilidad requiere de un
diseño y material de refuerzos especiales y Lito últimamente
decidió usar Hemlock, el cual es más duro y denso
que el Abeto. Los pegamentos normalmente usados en lutería
no son adecuados para trabajar con Alerce debido a su alta resistencia
a la humedad.
Y lo más importante, la respuesta de frecuencias es igual
y mejor al Abeto sobrepasándolo en casi todo su rango, y
el diseño de los refuerzos tuvo que ser ajustado para maximizar
todas las posibilidades de sonido.
Tan intrigante como el nuevo sonido encontrado en este nuevo diseño
de guitarras, el Alerce es un recurso finito.
Benito ha viajado por el mundo con su Les Paul y su Marshall, y
redefinió el sonido de la guitarra acústica con sus
modelos en Alerce.
En una industria donde las máquinas computarizadas dominan,
Benito Guitars promete una vuelta a los valores de construcción
tradicionales, ayudado por la milenaria calidad sonora del Alerce.
artículo publicado en Vintague
Guitar
abril del 2005
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